El presente artículo rastrea los orígenes del concepto de marca país y las estrategias del nation branding que usan el arte y la cultura para proyectar una imagen positiva de la cultura nacional a nivel internacional. Tomando a Perú como ejemplo, se discuten los rankings y las campañas de “marca país” de los últimos años. Se sostiene que, en eventos como la Expo Dubái, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara o la Bienal de Venecia, se inventaron imágenes del Perú que a menudo presentaban una diversidad más estética y turística que política o social. Existe una tendencia a abusar de elementos indígenas convirtiéndolos en “simulacros” o decoraciones descontextualizadas, más útiles para el marketing y la retórica política que para mostrar la complejidad real del país.