En Los cachorros, Vargas Llosa cuenta la historia de Cuéllar, un niño que, a raíz de una castración, sufre un cambio rotundo que afecta el fundamento de su subjetividad, es decir, su capacidad para reconocerse y representarse a sí mismo y al mundo circundante. Tomando como marco teórico la teoría de la performatividad de género propuesta por Judith Butler, se propone analizar cómo dicho personaje, luego de su castración, tratará de reconstruir su identidad a partir de un ejercicio de performatividad de género que involucra tanto prácticas corporales como lingüísticas que caracterizan el particular modo de narrar del texto.