Estados Unidos
Este ensayo analiza la novela “Calabobos” (2025) de Luis Mario desde la propuesta teórica de Lawrence Buell del discurso tóxico, así como otras propuestas teóricas de la ecocrítica de Glenn A. Albrecht, Timothy Morton y Sunaura Taylor para entender cómo la novela representa un paisaje rural que no funciona solo como telón de fondo para insertar la temática de la crisis medioambiental, sino como metáfora de una interpenetración tóxica que afecta al entorno, los cuerpos y las estructuras narrativas. El texto, situado dentro de un conjunto de hidronarrativas contemporáneas españolas que denuncian la devastación de ecosistemas acuáticos del medio rural y comparten una misma atmósfera de ansiedad y desarraigo, propone una ética del cuidado que invita a repensar los vínculos entre la literatura, los afectos y la degradación ecológica desde una sensibilidad que entrelaza cuerpos vulnerables y ecologías deterioradas. La discapacidad de Mariuca, personaje central de la trama con discapacidad intelectual, el uso del dialecto cántabro del narrador, así como la lluvia, la galerna y la aparición de personajes legendarios de la mitología oral de Cantabria proponen una reflexión crítica sobre la relación entre identidad, idioma y paisaje (natural y cultural), evidenciando la interdependencia entre las fracturas sociales y ambientales y promoviendo una memoria colectiva resistente frente a las fuerzas destructivas del capitalismo y la institucionalidad.
This essay analyzes Luis Mario’s first novel “Calabobos” (2025) from the theoretical perspective of Lawrence Buell’s toxic discourse, as well as other theoretical proposals from the eco-criticism of Glenn A. Albrecht, Timothy Morton, and Sunaura Taylor to understand how the novel represents a rural landscape that functions not only as a backdrop for inserting the theme of the environmental crisis, but also as a metaphor for a toxic interpenetration that affects the environment, bodies, and narrative structures. The text, situated within a set of contemporary Spanish hydronarratives that denounce the devastation of waterscapes inserted in the rural environment, and share the same atmosphere of anxiety and uprooting, proposes an ethic of care that invites us to rethink the links between literature, affects, and ecological degradation from a sensibility that intertwines vulnerable bodies and deteriorated ecologies. The intelectual disability of Mariuca, the central character in the plot, the narrator’s use of the Cantabrian dialect, as well as the rain, the “galerna”, and the appearance of legendary characters from the oral mythology of Cantabria propose a critical reflection on the relationship between identity, language, and (natural and cultural) landscape, highlighting the interdependence between social and environmental fractures and promoting a collective memory that resists the destructive forces of capitalism.