Arrondissement de Nivelles, Bélgica
El artículo propone el análisis comparativo de tres novelas recientes de ambiente rural y que se enmarcan en la actual revitalización de la escritura gótica; se trata de “La forastera” (2020) de Olga Merino, “Carcoma” (2021) de Layla Martínez y “Las herederas” (2022) de Aixa de la Cruz. En estas novelas, las protagonistas son mujeres jóvenes que abandonan la ciudad y vuelven a la casa familiar del pueblo, encarnando así personajes prototípicos de las novelas “neorrurales”, según la definición de Geneviève Champeau. Las caracteriza una relación estrecha, aunque a veces ambivalente, con su abuela (viva o fallecida), quien es el vector principal de la memoria familiar y de una vida campesina contemporánea o anterior al franquismo. La hipótesis de lectura apuesta por el vínculo estrecho entre los motivos góticos y la puesta en tela de juicio de la ontología moderna dominante. Después de describir el escenario rural y las formas narrativas específicas en las que se plasma en cada novela, el estudio se concentrará en dos aspectos clave: la consideración de una casa viva, por un lado y, por otro lado, una relación renovada entre vivos y muertos. La conclusión, en la estela de los trabajos de Emilie Hache, destacará la manera como las novelas del corpus realzan el paradigma de la generación en detrimento del de la producción, echando así un puente entre las sociedades campesinas preindustriales y un modo de vida más acorde con los desafíos que plantea la crisis ecosocial actual.
The article proposes a comparative analysis of three recent novels with a rural setting and which are part of the current revitalisation of gothic writing: “La forastera” (2020) by Olga Merino, “Carcoma” (2021) by Layla Martínez, and “Las herederas” (2022) by Aixa de la Cruz. In these novels, the protagonists are young women who leave the city and return to the family home in the village, thus embodying prototypical characters of “neo-rural” novels, as defined by Genviève Champeau. They are characterised by a close, if sometimes ambivalent, relationship with their grandmother (living or deceased), who is the main vector of family memory and of a peasant life, contemporary or previous to Franco’s dictatorship. The reading hypothesis is based on the close link between Gothic motifs and the questioning of the dominant modern ontology. After describing the rural setting and the specific narrative forms in which it takes shape in each novel, the study will concentrate on two key aspects: the consideration of a living house, on the one hand, and, on the other, a renewed relationship between the living and the dead. The conclusion, in the wake of Emilie Hache’s work, Will highlight the way in which the studied novels heighten the paradigm of generation at the expense of that of production, thus bridging the gap between preindustrial peasant societies and a way of life more in line with the challenges of the current ecosocial crisis.