El estudio criptopaleontológico de la obra Historiae Naturae de Plinio "El Viejo" sugiere que entre las piedras descritas se encuentran referencias veladas a diversos tipos de fósiles como bivalvos y sus moldes internos, gasterópodos, escafópodos, ammonites, belemnites, crinoideos, trilobites, peces, mamíferos, vegetales y fósiles químicos que eran ampliamente conocidos y objeto de comercio tanto como objetos decorativos como por sus supuestas propiedades mágico-medicinales. Es, de los lapidarios conocidos, el que menciona el mayor número de fósiles y, por ello, consituye una inapreciable fuente para conocer los diversos significados que se dieron a los fósiles en el mundo clásico.