El teatro venezolano comienza a configurarse con verdadera identidad nacional a mitad del siglo XX, coincidiendo con la democratización del país. En este proceso tuvo una gran significación la llegada del español Alberto de Paz y Mateos, de la Argentina Juana Sujo y del mexicano Jesús Gómez Obregón. A finales de los cincuenta se puede hablar de una generación de dramaturgos venezolanos, y ya en la década de los años sesenta se puede hablar de un gran movimiento de la escena venezolana, que se consolida en la década de los años setenta. A partir de los ochenta comienza un declive que aún no ha sido superado.
Venezuelan theatre begins to acquire true national identíty in the middle of the XX century, coinciding with the country's democratisation. In this process the arrival of the Spaniard Alberto de Paz y Mateos, the Argentinian Juana Sujo and the Mexican Jesús Gómez Obregón were of great significance. At the end of the fifties we can talk of a generation of Venezuelan dramatists, and by the sixties we can observe a growing movement in Venezuelan theatre that wül become Consolidated in the seventies. But from the eighties onwards we find a decline which has still yet to be overcome.