La presencia del Islam en el Archipiélago Filipino tiene su origen en el proceso de islamización que tuvo lugar en el Sudeste Asiático como consecuencia de las rutas comerciales que unían los puertos musulmanes de Oriente Próximo con China. El Sudeste Asiático, en un principio zona de paso, fue atrayendo el comercio como mediador regional, siendo el Islam la base de la legitimación política. Así es como surge el sultanato como institución en el mundo malayo peninsular (Malaca) y se va exportando paulatinamente hacia el mundo insular y oriental del Sudeste Asiático, hasta llegar al extremo oriental que representa el Archipiélago Filipino.