Félix Vergara López
En este trabajo se analiza la figura del charro cantor en la novela El vendedor de silencio de Enrique Serna que se desprende de la cinematografía mexicana de principios del siglo XX. Se propone una lectura retórica de esta alegoría del charro como villano cómico representada en el periodista Carlos Denegri en momentos clave de la novela. Con este fin, se aborda la relación intrínseca entre una supuesta ontología de lo mexicano y el machismo como fenómeno social y político cuyo centro de disputa son las relaciones jerárquicas del poder y que presupone la identidad viril del hombre mexicano a través de dicha figura cinematográfica. En la narrativa del novelista, el humor, logrado mediante modalidades específicas como la parodia y la ironía, constituye un instrumento crítico para abordar los temas de la violencia y la alteridad. La ficción ocurre a la sombra de la verdad que se expone tanto en la novela histórica como en la realista, las cuales suelen relacionarse con el problema de las categorías formales de la nomenclatura de la parodia. En cuanto a la veracidad del hecho histórico, sería problemático tratar la parodia como modelo estilístico que sirva de fuente para el estudio de la historia. Así, Serna elabora una renovación temática y textual en una operación retórica en donde la voz directa, indirecta u omnisciente del relato reactualizan el citado estereotipo en una caricaturización de lo mexicano, el poder y los grados de corrupción equivalentes a la conducta de violencia asociada que va indistintamente de la esfera pública a la privada.
This paper analyzes the figure of the charro singer in the novel El vendedor de silencio by Enrique Serna, which emerges from Mexican cinematography at the beginning of the 20th century. A rhetorical reading of this allegory of the charro as a comic villain, represented in the journalist Carlos Denegri at key moments of the novel, is proposed. To this end, it addresses the intrinsic relationship between a supposed ontology of the Mexican and machismo as a social and political phenomenon, which has as its center of dispute the hierarchical relations of power and presupposes the virile identity of the Mexican man through said cinematographic figure. In the novelist’s narrative, humor, achieved through specific modalities such as parody and irony, constitutes a critical instrument to address the themes of violence and otherness. Fiction occurs in the shadow of the truth that is exposed in both the historical and realistic novels, which are usually related to the problem of formal categories that discuss the nomenclature of parody. Regarding the veracity of the historical fact, it would be problematic to treat parody as a stylistic model that serves as a source for the study of history. Thus, Serna elaborates a thematic and textual renovation in a rhetorical operation in which the direct, indirect or omniscient voices of the story, reupdate the stereotype already mentioned in a caricaturization of the Mexican, the power and the degrees of corruption equivalent to the behavior of associated violence, which goes indistinctly from the public to the private sphere.