, Cristina Huertas Abril (dir. tes.) 
, Francisco Luque Janodet (secret.)
, Isabel López Cirugeda (voc.) 
Según el informe sobre el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) publicado por la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura, Eurydice (2020), el Plan de Bolonia no ha alcanzado el objetivo que se fijó en 1999 que hacía referencia a que un 20 % de los estudiantes europeos de Educación Superior realizasen al menos una movilidad académica en otro país de la Unión Europea para el año 2020. Solo el 8,4 % de los estudiantes de grado participaron en una movilidad física académica en los sistemas de Educación Superior del EEES en el año 2020 (Mitchell, 2024).
Para lograr dicho objetivo, es necesario considerar otras actividades paralelas que potencien las movilidades y el contacto intercultural, tales como los intercambios virtuales (IV). Como Piet Van Hove, presidente de la European University Association (EUA), destacó en el webinario organizado por dicha organización el 11 de junio de 2024, los IV proporcionan una exposición internacional significativa a todos los estudiantes (Mitchell, 2024). No obstante, los IV se deben considerar como un complemento, funcionando como una actividad de premovilidad para motivar al alumnado y no como una actividad que sustituya la movilidad propiamente dicha (O¶DRZd, 2023).
A pesar de que los los beneficios obtenidos con los IV no son equiparables a los alcanzados en la Competencia Comunicativa Intercultural (CCI) al realizar una movilidad física (Lee y Song, 2019), diferentes investigaciones destacan los beneficios que pueden aportar los IV. Entre estos beneficios destacan la autonomía del aprendizaje (ConcheiroCoello y Espejel- Nonell, 2020), el incremento de la motivación estudiantil con una mayor autoconfianza a la hora de comunicarse con personas de otras culturas (Al Khateeb y Hassan, 2022), el conocimiento sobre su identidad cultural, la cultura meta y la relación entre ambas (Villegas-Paredes et al., 2022), así como el desarrollo de habilidades comunicativas adaptándose a la cultura meta.
No obstante, la implementación de los IV enfrenta problemáticas como las limitaciones en su organización e integración en el currículo. Esto implica que, a pesar de una bibliografía creciente, solo una minoría de docentes aplica estas metodologías en el aula (LeZiV \ O¶DRZd, 2016).