
, Luis Unceta Gómez (secret.)
, Jesús Gerardo Martínez del Castillo (voc.)
, Santiago López Moreda (voc.)
, Roger Wright (voc.) 
El sufijo verbal griego -ízein se adaptó por primera vez al latín en las comedias de Plauto a finales del tercer siglo a.C. y desde entonces no dejó de crecer dentro de la lengua latina; se expandió en los lenguajes técnicos, como el médico (cauterizare) y el político (tyrannizare), se propagó con facilidad en el latín de los cristianos (baptizare, prophetizare) y continuó su desarrollo en el latín medieval y en las lenguas románicas (fr. normaliser, etc.), en las que es hoy un sufijo verbal muy productivo.
En el curso del trabajo, examinamos la adaptación fonética, gráfica y morfológica del sufijo griego -ízein al latín en el ámbito del contacto de las culturas griega y romana en el Mediterráneo antiguo. Por otra parte, nos centramos en el uso de los verbos latinos dotados del sufijo que se documentan entre el siglo III a.C. y el siglo VI d.C., a fin de identificar las bases a partir de las cuales se forman nuevos verbos: nombres griegos (cauterizare "cauterizar") y nombres y adjetivos latinos (pulverizare "convertir en polvo", amarizare "volverse amargo"). Utilizando un inventario de 123 verbos en -izare (-issare, -idiare), siguiendo el orden cronológico de su aparición y teniendo en cuenta la clase de textos, a menudo técnicos y populares, en que se documentan, estudiamos el significado que aporta el sufijo. Por último, incluimos un apéndice sobre la pervivencia de los verbos latinos en -izare (-issare, -idiare) en iberorromance.
No solo hemos investigado el uso y la evolución histórica del sufijo -izare (-issare, -idiare) entre los siglos III a.C. y VI d.C., sino que hemos analizado su desarrollo semasiológico, en relación con las bases léxicas a que se aplica, en el marco teórico de las estructuras paradigmáticas de E. Coseriu (1977) y de las relaciones clasemáticas de B. García-Hernández (1980, 1991 y 20123). Ello nos ha llevado a descubrir claras tendencias significativas; unas de mayor éxito que otras.
La función del sufijo -izare (-issare, -idiare) consiste en verbalizar el concepto de la base, es decir, en la activación verbal del contenido de la raíz. La mayor parte de los verbos indica procesos intransitivos o transitivos que no llegan a alcanzar el resultado del proceso. Esto es, se sitúan en la línea de facere o de fieri, sin llegar al estado de esse en la secuencia diatético-aspectual facere .- fieri > esse : "hacer" .- "hacerse" > "ser". Los dos primeros términos forman una oposición diatética "causativo" .- "no causativo" (facere .- fieri), de términos complementarios, como lo son la activa y la pasiva respectiva de cualquier verbo en el nivel gramatical. El hecho es que muchos verbos de acción en -izare son transitivos como facere, o intransitivos como fieri; alguno, cual es el caso de pulverizare, puede ser las dos cosas, con los significados "pulverem facere" y "pulvis fieri". A su vez, fieri y esse componen una oposición aspectual "no resultativo" > "resultativo" (fieri > esse), de manera que los verbos fientivos parecen desplazarse en ocasiones a la posición "resultativa" y significar "ser" o "estar", en lugar de expresar el significado genuino de "hacerse" o "ponerse". La productividad del sufijo -izare (-issare, -idiare) se ha visto favorecida por la variedad de bases a las que se ha aplicado en la formación de nuevos verbos. Desde que entró en el latín arcaico con las primeras migraciones griegas, adaptado en la forma -issare, no dejó de crecer, particularmente en el latín imperial y tardío. En sus formas culta (-izar) y vulgar (-idiare) mostró especial vitalidad en los tratados técnicos y en el latín de los cristianos. El caudal de verbos se incrementó en el latín medieval y las lenguas románicas han heredado las creaciones latinas (baptidiare > esp. batear) y a la vez han mantenido o adoptado los cultismos latinos (baptizare > esp. bautizar, cauterizare > esp. cauterizar). La implantación de sufijo tan productivo por vías diferentes en inglés y en otras lenguas occidentales no ha sido menor.