Badajoz, España
Las interacciones entre lo social-político y lo religioso en la societas christiana occidental son fundamentales para entender la abundancia de tratados morales y la iconografía sobre los pecados de la lengua desde finales del medievo y durante el renacimiento, pues el control de la palabra comprometía a los dos ámbitos: al político, preocupado por la educación moral de los príncipes, y al religioso, porque la palabra es tanto una vía de acceso al conocimiento como una fuente inagotable de engaños y pecados. Esta vertiente moral, que es la que analizo en el trabajo, se ilustra en numerosos pasajes bíblicos en los que la palabra se reifica y se representa atendiendo a sus efectos perniciosos: es un arma afilada, fuego destructor, un animal ponzoñoso o un caballo desbocado que hay que refrenar. Estas metáforas, que se utilizarán posteriormente en los emblemas, son representaciones ideológicas que asignarán la gravedad de los pecados de la lengua según el sexo, la clase social o la ocupación; la noción abstracta de pecado de la Edad Media se despliega así en una detallada imaginería de pecadores en la que la mujer será una referencia negativa constante: si la palabra engañosa de Eva introdujo el pecado en el mundo y fue responsable de la caída de la humanidad, la mejor virtud de la mujer ha de ser el silencio y, en consecuencia, la voz femenina ha de ser relegada al ámbito de lo doméstico, sin acceso a la palabra pública (Génesis 3: 16). El objetivo de este trabajo es, pues, analizar algunas de las representaciones simbólicas de los pecados de la lengua asociados a las mujeres en cuatro libros de emblemas: Alciato (1531, 1591, 1621); Covarrubias (1610, 1611), Diego López (1615) y Ripa (1625, 1630, 1669).
The interactions between the socio-political and the religious in the Western societas christiana are fundamental to understanding the abundance of moral treatises and iconography on the sins of the tongue from the late Middle Ages and during the Renaissance, since the control of the word involved both spheres: the political, concerned with the moral education of princes, and the religious, because the word is both a means of access to knowledge and an inexhaustible source of deception and sin. This moral aspect, which is the one I analyse in this work, is illustrated in numerous biblical passages in which the word is reified and represented according to its pernicious effects: it is a sharp weapon, a destructive fire, a poisonous animal or a runaway horse that must be restrained. These metaphors, which would later be used in emblems, are ideological representations that would assign the severity of sins of the tongue according to sex, social class or occupation; the abstract notion of sin of the Middle Ages thus unfolds in a detailed imagery of sinners in which woman would be a constant negative reference: if Eve's deceitful word introduced sin into the world and was responsible for the fall of mankind, the woman's best virtue must be silence and, consequently, the female voice must be relegated to the realm of the domestic, without access to public speech (Genesis 3: 16). The aim of this work is, therefore, to analyse some of the symbolic representations of the sins of the tongue associated with women in four books of emblemas: Alciato (1531, 1591, 1621), Covarrubias (1610, 1611), Diego López (1615), and Ripa (1625, 1630, 1669).