La neuroarquitectura aplicada a los contextos educativos destaca cómo el diseño físico de los entornos incide en el bienestar emocional y en el aprendizaje significativo del alumnado. Este artículo presenta una investigación desarrollada en una escuela pública de València (España), centrada en la transformación de los espacios de lectura para reforzar la identidad lectora del alumnado. A través de metodologías participativas como el Design Thinking y el Aprendizaje-Servicio, el proyecto implicó alumnado y profesorado en el rediseño de espacios de lectura. En respuesta a la demanda de un entorno de lectura naturalizado, se colaboró con un Ciclo de Automoción para transformar una furgoneta en una booktruck, situada posteriormente en el patio escolar. Mediante instrumentos como cuestionarios, diario de observación y entrevistas, se identificó una mejora en la percepción y el uso de los espacios escolares como entornos de bienestar lector. Los resultados evidencian el potencial de la neuroarquitectura y las metodologías co-creativas para fomentar la lectura individual y compartida, la participación activa y la equidad desde un enfoque sostenible.
Neuroarchitecture applied to educational contexts highlights how the physical design of spaces influences students’ emotional well-being and meaningful learning. This article presents a research project carried out in a state school in València (Spain), focused on the transformation of reading spaces to strengthen students’ reading identity. Through participatory methodologies such as Design Thinking and Service-Learning, the project engaged students and teachers in the redesign of multimodal reading environments. In response to a student-led demand for an outdoor reading space, collaboration with an upper-level vocational training program in automotive mechanics led to the transformation of a van into a booktruck, ultimately placed at the school’s playground. Based on tools such as questionnaires, observation logs, and interviews, the study identified improvements in the perception and use of school spaces as well-being reading spots. The findings underscore the potential of neuroarchitecture and co-creative methodologies to foster individual and collaborative reading, active participation, and educational equity from a sustainable perspective.