Este artículo explora el (post)conflicto a través de una perspectiva transgeneracional y de género, centrándose en el ámbito norirlandés como ejemplo de un contexto que goza de una vasta producción literaria y es un paradigma en torno a su memorialización. En primer lugar, se analizan los legados del conflicto, concretamente la concepción mayoritaria de la memoria y el trauma en tiempos de post-violencia. Posteriormente, el tránsito de la transmisión a la construcción de la memoria y el papel de transformación y reparación de las nuevas generaciones. Por último, se trata el potencial del memoir para la expresión artística del postconflicto y la preservación de la memoria colectiva.