Alcalá de Henares, España
El presente artículo analiza las barreras lingüísticas e interculturales percibidas por intérpretes profesionales que trabajan en el ámbito sanitario español, con especial atención en el impacto que estos obstáculos tienen sobre la atención de pacientes hablantes de Lenguas de Menor Difusión (LMD), un colectivo frecuentemente vulnerabilizado por la falta de recursos específicos. Desde la perspectiva de la interpretación en los servicios públicos, el estudio examina en qué medida estas barreras condicionan la comunicación clínica y, por ende, la seguridad del paciente y la calidad de la interacción entre el personal sanitario y los pacientes no hispanohablantes.
Para la obtención de datos se ha llevado a cabo un estudio de campo cualitativo basado en una encuesta semiestructurada dirigida a intérpretes sanitarios que recoge información sobre su perfil profesional, formación intercultural y experiencias, con el fin de identificar dificultades recurrentes tanto en el plano lingüístico como en el cultural, así como limitaciones derivadas de la falta de recursos institucionales y de formación especializada. Los resultados evidencian que las barreras interculturales desempeñan un papel central en el encuentro sanitario y afectan de manera particularmente significativa a los hablantes de LMD, debido a factores como la escasez de recursos formativos y la menor disponibilidad de intérpretes especializados.
This research paper analyses the linguistic and intercultural barriers perceived by professional interpreters working in the Spanish healthcare sector, with particular attention to the impact of these obstacles on the care provided to speakers of languages of lesser diffusion (LLS), a group that is often vulnerable due to a lack of specific resources. From the perspective of public service interpreting, the study examines the extent to which these barriers have an impact on clinical communication and, therefore, patient safety and the quality of interaction between healthcare staff and non-Spanish-speaking patients.
In order to obtain data, a field study was conducted based on a semi-structured survey addressed to healthcare interpreters, collecting information on their professional profile, intercultural training, and experiences, to identify recurrent difficulties at both the linguistic and cultural levels, as well as limitations stemming from the lack of institutional resources and specialized training. The results show that intercultural barriers play a central role in healthcare encounters and have a particularly significant impact on speakers of LLS, due to factors such as the scarcity of training resources and the limited availability of specialized interpreters.