El artículo propone la categoría de escrituras del desalojo para analizar un conjunto de narrativas chilenas recientes que desplazan los límites del paradigma testimonial en contextos de neoliberalismo avanzado. A partir de un diálogo crítico con los estudios clásicos del testimonio latinoamericano —en particular Beverley, Achugar, Moreiras, Jelin y Nance—, se sostiene que dichas perspectivas, centradas en la voz, la mediación y la memoria como relato, resultan insuficientes para dar cuenta de formas contemporáneas de violencia que afectan las condiciones mismas de enunciación. En este marco, el artículo articula el concepto de desalojo a partir de la noción de acumulación por desposesión (Harvey) y de un enfoque materialista que incorpora la agencia de objetos, cuerpos y dispositivos (Bennett). La propuesta se desarrolla a partir del análisis de tres novelas: La dimensión desconocida (2016) de Nona Fernández, El sistema del tacto (2018) de Alejandra Costamagna y Sumar (2018) de Diamela Eltit. En la primera, se identifica un “archivo de fuga” que desborda la clausura narrativa y mantiene el pasado como persistencia inestable; en la segunda, una memoria que se activa en el contacto con objetos materiales que funcionan como actantes; y en la tercera, una radicalización del archivo como materialidad expandida, donde la memoria se produce en el movimiento colectivo de cuerpos en serie. El artículo concluye que estas escrituras no representan la violencia ni restituyen la memoria, sino que reconfiguran las condiciones de su producción, desplazando el testimonio hacia un régimen en el que la experiencia ya no puede organizarse como relato ni como verdad transmisible.
This article proposes the category of “eviction writings” to analyze a body of recent Chilean narratives that push the boundaries of the testimonial paradigm in contexts of advanced neoliberalism. Drawing on a critical dialogue with classic studies of Latin American testimony—particularly those by Beverley, Achugar, Moreiras, Jelin, and Nance—the article argues that these perspectives, centered on voice, mediation, and memory as narrative, prove insufficient to account for contemporary forms of violence that affect the very conditions of enunciation. Within this framework, the article articulates the concept of eviction based on the notion of accumulation by dispossession (Harvey) and a materialist approach that incorporates the agency of objects, bodies, and devices (Bennett). The proposal is developed through an analysis of three novels: La dimensión desconocida (2016) by Nona Fernández, El sistema del tacto (2018) by Alejandra Costamagna, and Sumar (2018) by Diamela Eltit. In the first, an “archive of flight” is identified that exceeds narrative closure and maintains the past as an unstable persistence; in the second, a memory that is activated through contact with material objects that function as actants; and in the third, a radicalization of the archive as expanded materiality, where memory is produced in the collective movement of bodies in series. The article concludes that these writings neither depict violence nor restore memory, but rather reconfigure the conditions of their production, shifting testimony toward a regime in which experience can no longer be organized as narrative or transmissible truth.