El presente trabajo explora el modo específico en que los espectáculos de Cross Border y Pont Flotant incorporan la figura del no-actor a la escena y el ejercicio de expectación que sus propuestas vindican desde esta democratización del espacio de la actuación. Exploraremos así espectáculos que se adscriben claramente al modelo del teatro foro —¿Qué hacemos con la abuela? o La chica que soñaba del Cross Border— en los que el público deviene espectactor y, por tanto, sujeto ejecutante de la acción dramática; y, de otra, propuestas —como El hijo que quiero tener, Como piedras o Las siete diferencias de Pont Flotant— en las que la inclusión de no actores en el proceso de creación y de exhibición de los espectáculos genera dinámicas de recepción que debilitan la frontera entre el espacio de la poiesis y el de la expectación favoreciendo una exacerbación de la communitas.
This paper explores the specific way in which the shows by Cross Border and Pont Flotant incorporate the figure of the non-actor to the stage and the exercise of expectation that their proposals vindicate from this democratization of the performance space. We will thus explore shows that are clearly ascribed to the forum theater model —¿Qué hacemos con la abuela? or La chica que soñaba, by Cross Border— in which the audience becomes a spect-actor and, therefore, a performing subject of the dramatic action; and, on the other hand, proposals —such as El hijo que quiero tener, Como piedras or Las siete diferencias, by Pont Flotant— in which the inclusion of non-actors in the process of creation and exhibition of the shows generates dynamics of reception that weaken the boundary between the space of poiesis and space of expectation, favoring an exacerbation of communitas.