León, España
El diablo verde en la Selva Negra (1830) constituye un ejemplo singular dentro del gótico español por la complejidad de su estructura narrativa y la transformación del paisaje en agente de terror, definido en términos de lo sublime y lo siniestro. Una mirada ecogótica descubre que el bosque trasciende su rol de escenario para convertirse en un espacio gótico autónomo que somete a los protagonistas, Félix y Dorotea, a sucesivas pruebas que reflejan las continuas tensiones entre la civilización, en tanto lugar domesticado; y la naturaleza, entendida como espacio salvaje. De este modo, la novela no solo se inscribe dentro del gótico irracional sobrenatural, único caso en la literatura peninsular, sino que anticipa una concepción posantropocéntrica del mundo, que dicta la redención final de los protagonistas en función de la relación que establecen estos con la naturaleza.
El diablo verde en la Selva Negra (1830) is a unique example of Spanish Gothic fiction. Its complexity lies in both its intricate narrative structure and its transformation of the landscape into an active force of terror, shaped by the interplay of the sublime and the sinister. An ecogothic reading reveals the forest is not merely a setting but an autonomous Gothic entity. It tests the protagonists, Félix and Dorotea, through a series of ordeals that expose the ongoing conflict between civilization, seen as a controlled and ordered space; and nature, depicted as wild and untamed. As the only example of supernatural irrational Gothic in Spanish literature, the novel breaks with conventional genre boundaries, as it anticipates a post-anthropocentric worldview, in which the protagonists’ final redemption is determined by their relationship with nature.