Alcalá de Henares, España
La expresión emocional en bilingües ha recibido una atención considerable en la literatura previa. No obstante, siguen siendo escasos los diseños intra-sujeto que comparen la competencia comunicativo-afectiva de los hablantes en cada una de sus lenguas. Este estudio analiza la expresión del enfado en 20 universitarios anglófonos aprendientes de español a partir de un corpus de narrativas orales producidas en L1 y L2. Mediante modelos lineales mixtos, se evaluaron las diferencias en la carga afectiva del léxico (valencia y activación) y en la frecuencia de uso de palabras emocionales en función de la lengua empleada, así como el efecto de la categoría gramatical y su interacción con la lengua. Los resultados mostraron que las narrativas en L2 presentaron niveles significativamente superiores de valencia y activación y una mayor frecuencia de palabras emocionales de alta intensidad. La categoría gramatical no influyó en la carga afectiva media, aunque sí en la frecuencia de uso, con predominio de los verbos en ambas lenguas. Estos hallazgos cuestionan la concepción tradicional de la L2 como un medio afectivamente atenuado, al menos en niveles intermedios y en contextos de inmersión, y subrayan la necesidad de abordar explícitamente la expresión de emociones negativas e intensas en el aula de L2, atendiendo a los guiones afectivos propios de cada lengua y cultura.
Emotional expression in bilinguals has received considerable attention in previous research. However, within-subject designs that compare speakers’ communicative-affective competence across their languages remain scarce. This study examines the expression of anger in 20 English-speaking university learners of Spanish based on a corpus of oral narratives produced in L1 and L2. Using linear mixed models, we evaluated differences between languages in the affective load of lexical items (valence and arousal) and in the frequency of emotional word use, as well as the effect of grammatical category and its interaction with language. The results showed that L2 narratives displayed significantly higher levels of valence and arousal and a greater frequency of high-intensity words. Grammatical category did not influence the mean affective load, although it did affect frequency of emotional lexicon, with verbs predominating in both languages. These findings challenge the traditional view of the L2 as an affectively attenuated medium, at least at intermediate proficiency levels and in immersion contexts, and highlight the need to explicitly address the expression of negative and intense emotions in the L2 classroom, considering the affective scripts inherent to each language and culture.