Las interacciones que se producen entre el contraste y las funciones informativas permiten explicar el uso de sujetos nulos y expresos en español. En la propuesta ofrecida para probar esta hipótesis, revisamos, en primer lugar, algunas nociones fundamentales que, como sucede con las de ‘ambigüedad’, ‘énfasis’ o ‘contraste’, todavía hoy generan cierta confusión. Así mismo, examinamos, en relación con dicha hipótesis, la influencia de las variables lingüísticas y sociales vinculadas a la realización facultativa del sujeto en el ámbito hispánico. En el desarrollo de nuestra propuesta se incluyen algunas cuestiones frecuentemente obviadas; en concreto, el posible uso pleonástico del sujeto expreso o la ausencia obligada de dicho constituyente. En este sentido, consideramos que la variación del sujeto únicamente es factible si forma parte de la información presupuesta, mientras que su realización es, bien redundante o distintiva (tópico familiar), bien solo distintiva (tópico modificado) en función de ciertos factores cognitivos y del contexto discursivo y situacional. Por lo que se refiere a los condicionantes de orden cognitivo, destaca el mayor o menor acceso al referente designado por el sujeto debido a las valoraciones más o menos subjetivas del hablante. . En cuanto a la no alternancia, la expresión del sujeto es obligada si es tópico contrastivo o foco. Por su parte, la ausencia es forzosa cuando es tópico deíctico. El análisis de diversas producciones orales y escritas de diversas variedades permite extender nuestra propuesta al español estándar, si bien se aprecia un comportamiento diferente del sujeto expreso cuando es tópico en algunas variedades geolectales, entre las que sobresale el español antillano.